Ganar clientes ideales en la distribución de lonas, sillas plegables y mesas plegadizas

A lo largo de una experiencia de ventas y negociaciones que podamos pulir con el tiempo, siempre nuevos desafíos nos van a sorprender. Lo verdaderamente importante, es saber contrarrestar estos cambios, que tienen mucho que ver con el potencial cliente que deseamos, o más aún, ese cliente que queremos conservar sí o sí.

Es verdad que siempre será esencial cerrar una venta lo más pronto posible. Sin embargo, muchos negociadores e incluso expertos en ventas, a veces caen en el error de querer forzar un cierre, lo que muchas veces llega a incomodar a las personas que están interesadas en el producto.

Por ello, de acuerdo a expertos en el tema de la comercialización, en algunos casos o situaciones, estaría mal preguntarnos cómo cerrar más acuerdos comerciales, más bien tendríamos que ir por otra vertiente, una más inspirada.

Eso se logra con la energía que emanemos hacia nuestros semejantes, no ver solo al cliente, sino a la persona. De esa forma, estaríamos abriendo una relación que puede durar mucho tiempo. ¿Cómo se logra?

Nutrir relación con clientes para una venta más sólida de toldos, sillas plegables y sillas de camping

Existen vendedores y emprendedores de negocios, que suelen desaparecer del “radar” del cliente, porque compró solo un par de sillas plegables o una mesa. Ese es uno de los peores errores en los que cae alguien que posee un negocio. Hay que recordar que existe una relación de pre-venta, relación durante la negociación y un servicio postventa, donde al menos se le dé un seguimiento a la persona que nos compró.

Saber puntos de satisfacción comerciales. Una vez logramos cerrar una venta de sillas plegables o lonas, entonces es momento de preguntarles qué es lo que requieren para mejorar lo que desean, es decir, si necesitan otro tipo de producto que los hagan sentir cómodos, para así tratar de satisfacerlos. O en el mismo servicio, en cuanto a la entrega de producto en tiempo y forma. De esa manera, les estás moldeando un “producto ideal”, con lo que se van a sentir cómodos, porque les estás dando el seguimiento que necesitan, sin abandonarlos en ningún momento, pero tampoco ahorcando o forzando una situación, que los haga sentir raros con el tipo de relación comercial que llevan.

¿Qué se gana con esto? Se engrosa una cartera de clientes, permitiendo hacer negocios cada vez más beneficiosos para ambas partes. Asimismo, se generaría una publicidad de boca en boca, la cual sin duda, es la mejor. Si eres la referencia para canalizarte a otros potenciales clientes, definitivamente vas por el buen camino empresarial.