¿Por qué es tan esencial clasificar a los clientes? Porque eso ayudará a una mejor proyección empresarial y a un mejor sostenimiento de sus negocios. ¡Es hora de segmentar para ganar! Y a su vez, tener las estrategias claras, tanto a nivel de ventas, distribución y los mismos clientes; cuando sepamos diferenciar a estos, podremos diversificar la relación con cada tipo de persona, y así sacar mejor provecho a un nivel comercial y personal.

Clasificar a los clientes de lonas y sillas plegables de acuerdo al estatus

  • Activos: Se les puede llamar como consumidores frecuentes de los productos. Aquellos que en periodos marcados de tiempo hacen un pedido de sillas plegables o lonas. Es fácil identificarlos por los intervalos de tiempos con los que compran los productos o servicios. Así que en teoría, sería fácil hacer proyección de ventas con ellos, y ubicarlos por temporadas o épocas específicas del mismo negocio, es decir, ya esperas que te compren en un lapso de semanas o meses.
  • Inactivos: Son clientes que han comprado alguna vez, pero fuera de los tiempos que establecemos nosotros mismos como distribuidores. A estos no hay que descuidarlos, porque cabría la posibilidad de recuperarlos para establecer relaciones de negocios más constantes, y así, convertirlos en clientes activos.
  • Potenciales: Son las personas que podrían convertirse en socios de negocios. Es verdad, todavía no han hecho pedidos de toldos o mesas plegadizas, pero, al menos están al pendiente de lo que ofreces. En ese sentido, aquí deberíamos sacar a flote toda la creatividad posible, y ofrecerle lo que realmente desea, para así empezar a fortalecer los lazos de negocio.
  • Probables: No han consumido y no piensan hacerlo. Tal vez ponerles atención, se vea como una pérdida de tiempo, sin embargo, los grandes empresarios, podrían ver una oportunidad de hacer negocios, debido a las características particulares que poseen.
  • Clientes actuales: Son los socios que requieren de tu producto de forma casi segura. Compran regularmente y en tiempos muy constantes. Los productos que requieren pueden ser individualizados o incluso en grandes volúmenes. Suelen ser el sostén de la empresa, por ello, hay que cuidarlos a toda costa, dándoles el plus o incentivo que merecen (cuando sea posible); pero jamás darlos por sentados, sino procurarlos.

Si bien la segmentación es efectiva, no debemos olvidar que dentro de esos grupos, existen intereses particulares, características o deseos que tal vez se nos pasaron de largo. El gran empresario sabe de esto, y cuando tiene el tiempo, se da a la tarea de averiguar las necesidades e intereses de cada consumidor o cliente potencial.