Arma kits de sillas plegables, sillas de camping, lonas, mesas botaneras y hieleras para un público específico

Cada vez más empresas que necesitan de un crecimiento más acelerado, cuentan con sofisticados sistemas para distribución y venta de productos. Una de esas tácticas, lleva como medio, la posibilidad de mover con más rapidez esos productos que necesitan agilizarse para recibir nueva mercancía.

Al tener distribución por medio de paquetes de productos, que incluyan toldos, sillas plegables y mesas botaneras, esos mismos bienes, se van restando del inventario de forma automática.

Planear y ejecutar esta clase de estrategia, nos permitiría jugar de muchas formas, para una venta más sólida y divertida del producto, no solo a través de unidades llanas y aburridas, sino como una comercialización más cercana a una experiencia de vida.

Las personas, buscan llenar con buen estilo, esos espacios que son parte importante las 24 horas. Entonces, hay que tratar de no solamente vender una silla plegadiza por venderla, sino ir más allá a través de productos compuestos.

Las opciones son muchísimas y a diferentes escalas, porque no solo nos enfocaríamos en un mercado residencial, sino también con un enfoque más masivo, donde el rubro de los eventos y festejos, sean el objetivo a atacar. Cada enorme jardín o áreas de convivencia, precisarían todo un kit de sillas plegables, con sus respectivas lonas, sillas de camping, sombrillas, hieleras y mesas botaneras.

Conforme tu negocio vaya creciendo, esta estrategia la podrías contabilizar o administrar en programas informáticos fáciles de manejar. De esa manera, al gestionar los contenidos de los productos compuestos, hacer ventas en línea o por internet será más sencillo, ampliando los horizontes de negocios. Asimismo, la facturación se vuelve menos complicada, en la creación de paquetes de productos.

Tampoco hay que olvidarnos de esas tienditas o los mismos tianguis, que constantemente podrían necesitar de sillas plegables y lonas, para uso propio o incluso, para que esos mismos comerciantes distribuyan dichos productos. Lamentablemente se torna un poco complicado, con las crisis económicas, derivadas de varios factores, como el COVID-19, siendo un ejemplo bastante claro.

Muchos de los negocios de abarrotes, se han venido en la penosa necesidad de cerrar, y aquellas que siguen abiertas, muy apenas sobreviven. Uno mismo es testigo, al ingresar al establecimiento, y ver que casi no hay variedad de productos, con anaqueles por demás vacíos.

En ese sentido, hay que pensar, en la posibilidad de que se reactiven, con una distribución de toldos, sillas plegables y hasta mesas botaneras. Si no tienen con qué invertir, entonces buscar una forma de que se les deje el producto en consignación, o usando otras modalidades de comercialización.