Crisis como oportunidad para crecer en el tema social y económico

El mexicano siempre ve para adelante.

Cuando se presentan dificultades en lo económico o social en nuestra nación, en vez de derrumbarnos, parece que nos alienta más para seguir adelante e incluso, somos capaces de celebrar, como un proceso de sanación que solo nosotros podemos hacer. Esto, siempre nos abrirá nuevas oportunidades, con posibilidades de recuperarnos en muchos sentidos, y desde luego, eso incluye lo económico.

“Un mexicano autónomo que es obediente y a la vez dominante; que despierta a su inteligencia y busca su independencia” (Pérez, 2012. Psicología del mexicano). Esta cita, habla de una parte de la esencia del mexicano, y decimos solo una parte, porque esto se conjunta con otras muchas características habidas y por haber. Nosotros como mexicanos, en nuestra nobleza, siempre encontraremos las soluciones a los problemas que se nos presentan, y si no hay empresa que nos contrate, entonces nosotros nos convertiremos en esa empresa, que movilice la economía en pro de nuestras familias y el mismo país que nos vio nacer.

Mucho de esto, tiene que ver con la gran diversidad cultural y religiosa que existe en nuestro amado país, porque es casi imposible separar el hábito de la celebración, con los dos aspectos antes mencionados. No importa si existe una crisis económica o social a cuestas porque, para muchos mexicanos, lo esencial es seguir manteniendo sus costumbres, cuyas raíces se originan desde sus ancestros. Por ello, la cultura de la fiesta es parte inherente de nosotros, lo llevamos en la misma sangre, y dicho hábito o tradición siempre se representarán como fiestas decembrinas (el famoso Guadalupe – Reyes), la misma Navidad, Año Nuevo, semana santa, fiestas de santos patronos (porque si hay algún día donde falte un santo, el mexicano lo inventará); y eso que no se han mencionado los feriados nacionales. Prácticamente, todos los días hay un motivo para celebrar en nuestra estirpe, a lo largo y ancho de la república.

Por ello, ahora más que nunca, el compatriota mismo tiene la posibilidad de aprovechar el camino que el mundo de los negocios abre para él y para todos los demás, al tener la posibilidad de abrir empresas propias, que tengan que ver con las fiestas y celebraciones, negocios como en renta o venta de sillas plegables, o las misma distribución de lonas y toldos, por mencionar algunos productos tendencia.

Los ritos y celebraciones son parte fundamental del ser humano, y tal vez muchos lo vean como una “válvula de escape”, muy similar a lo que estipula el gran médico neurólogo, Sigmund Freud, donde indica claramente que existen tres tipos de calmantes en los que se refugia cada persona, siendo uno de ellos: refugiarnos en una gran distracción para olvidarnos un poco de la pobreza o miseria situacional en que vivimos. Desde luego, el mexicano no está exento, porque es algo que tiene que vivir diariamente, al menos la gran mayoría.

Aún con todo esto, el espíritu de las mexicanas y los mexicanos siempre estará encendido, no importa lo que pase, y esto, lo podemos ver como una oportunidad de crecimiento en todos aspectos, desde lo social, político, educación y por supuesto, en lo económico; la cuestión es: ¿qué tanto estamos dispuestos a evolucionar para alcanzar nuestras metas y satisfacciones?